Escuadrón de Caza Nº41

La primera comunidad de pilotos y soldados virtuales del Perú.
 
EC41EC41  ÍndiceÍndice  BuscarBuscar  RegistrarseRegistrarse  ConectarseConectarse  

Comparte | 
 

 Tormenta en el Desierto

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Vandread
INSTRUCTOR
INSTRUCTOR
avatar

Mensajes : 732
Edad : 40
Fecha de inscripción : 26/12/2009

Masculino


MensajeTema: Tormenta en el Desierto   Vie 8 Oct 2010 - 16:27

..La llamada Guerra del Golfo Pérsico o simplemente Guerra del Golfo fue la guerra de 1990 a 1991 entre Iraq y una coalición internacional, compuesta por 34 naciones y dirigida por Estados Unidos, como respuesta a la invasión y anexión del emirato de Kuwait por Iraq. También se la conoce como Operación Tormenta del desierto, nombre de la campaña dirigida por Estados Unidos para liberar Kuwait. En Iraq, la guerra es con frecuencia llamada simplemente Um M'aārak - "La Madre de todas las batallas" (frase acuñada por el propio Saddam Hussein)....

Invasion a Kuwait.
Al amanecer del 2 de agosto de 1990, las tropas iraquíes cruzaron la frontera de Kuwait con vehículos armados e infantería, ocupando puestos y puntos estratégicos en todo el país, incluyendo el Palacio del Emir. Este movimiento se había planeado con todo cuidado para evitar serias sospechas de servicios de inteligencia de occidente y kuwaitíes. Previo al ataque, los iraquíes comenzaron a moverse desde Basra hacia Kuwait, levantaron grandes campamentos de municiones y logísticos, pero llevando a cabo medidas de "decepción", para ello mandaron importantes órdenes por tierra y evitaron el desplazamiento de depósitos de municiones. Esto complicaría más tarde, al lanzarse al ataque, a las unidades blindadas que no pertenecían a la Guardia Republicana Iraquí, que a diferencia de estas últimas, no iban completamente preparadas para el combate. El ejército de Kuwait fue rápidamente vencido, aunque lograron dar el tiempo necesario para que la mayoría de las fuerzas aéreas de aquel país lograsen huir a Arabia Saudita.

Antes de comenzar la guerra, Iraq tenía la fuerza aérea número 6 del mundo, con aviones MIG-21, MIG-23, MIG-25, MIG-29, MIRAGES F-1 y otra serie de aviones de transporte y apoyo. Además poseía una cantidad de aproximadamente 17,000 misiles tierra aire y 10,000 piezas de artillería antiaérea. Siendo los sistemas de radar de los mas modernos e integrados a través de sistemas de fibra óptica a centros de comando y control conectados a través de todo el país. Para efectos de supervivencia, muchos de éstos sistemas se encontraban enterrados y algunos de ellos cubiertos de concreto.

Durante las dos semanas posteriores a la campaña, Iraq volaba aproximadamente un total de 100 misiones diarias, incluyendo algunas 60 misiones de combate; para el primer día de la campaña desarrolló 96 vuelos, bajando a aproximadamente 58 al finalizar el cuarto día, finalizando por completo los vuelos al llegar al día 16 de operaciones.

La coalición gano la superioridad aérea a la semana de iniciada las acciones, y con el objeto de proteger sus aviones, Iraq los colocaba en reas residenciales, cerca de sitios religiosos, y en cubiertas de concreto; pero cuando éstas últimas comenzaron a ser destruidas, procedió a llevarse sus aviones hacia Irán y otras naciones amigas con el objeto de protegerlos.




Mig 29 Iraqui.



Mig 29 Iraqui.
Volver arriba Ir abajo
DanielJohns
Comandante
Comandante
avatar

Mensajes : 1824
Edad : 37
Localización : Ciudad de los Reyes
Fecha de inscripción : 04/02/2010

Masculino


MensajeTema: Re: Tormenta en el Desierto   Vie 8 Oct 2010 - 18:46

gracias por la informacion.......porque no pelearon los iraquies con sus aviones?? es obvio que estaban desventaja pero al menos habrian logrado algunas bajas en el otro bando
Volver arriba Ir abajo
http://xplaneperu.pe.hu
Vandread
INSTRUCTOR
INSTRUCTOR
avatar

Mensajes : 732
Edad : 40
Fecha de inscripción : 26/12/2009

Masculino


MensajeTema: Re: Tormenta en el Desierto   Vie 8 Oct 2010 - 18:57

..en terminos generales no tuvieron oportunidad, quiero ampliar esta respuesta yvoy a buscarte la informacion, tambien queria poner algo acerca de la participacion de los Tornados en esta operacion y encoentre un post muy muy amplio de esto, quiero pedirle permiso al pata que lo puso para compratirlo, si tienen informacion o algo que crean convniente ponganlo, el objetivo es sacarse todas dudas posibles con respecto a este tema, saludos....


[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
Volver arriba Ir abajo
DanielJohns
Comandante
Comandante
avatar

Mensajes : 1824
Edad : 37
Localización : Ciudad de los Reyes
Fecha de inscripción : 04/02/2010

Masculino


MensajeTema: Re: Tormenta en el Desierto   Sáb 9 Oct 2010 - 0:07

es largo pero super interesante...:


SADDAM HUSSEIN Y EL PODER AÉREO IRAQUI
Tener una fuerza aérea no es suficiente
Sub. Tte. Mattew M. Hurley, USAF
Bagdad se levantó temprano el 17 de enero de 1991, rudamente despertada por los disparos inaugurales de una aérea sin paralelo en la historia por su propósito, intensidad y abrumador éxito. Sorprendentemente, a pesar de la ferocidad de la Operación Tormenta del Desierto, nunca se materializó una oposición iraquí efectiva. Durante los 43 días de la campaña, solamente se perdieron 41 aviones de la coalición en combate, todos debido a los mísiles superficie-aire y a la artillería antiaérea.1 Por su parte, la fuerza: aérea iraquí (F Al) ofreció sólo una débil resistencia. La FAI no derribó ningún aparato de la coalición en combate aéreo, no realizó ningún ataque exitoso desde el aire contra posiciones de la coalición, y solamente puso en el cielo un puñado de aviones en contadas ocasiones. ¿Dónde estaba la FAI? ¿Porqué esta fuerza aérea, tal vez la más grande de la región, no entabló un combate honorable en defensa de su territorio nacional?2 Las respuestas deben ser encontradas en las políticas del presidente iraquí Saddam Hussein. Desde que asumió el poder, Saddam profundamente temeroso a los golpes militares - sistemáticamente degradó la capacidad de la FAI a fin de mantener y optimizar su gobierno personal; por eso es el responsable de sus fallas. Este artículo examina los peligros percibidos por Saddam en una fuerza aérea capaz; sus ideas en relación con el propósito y valor del poder aéreo, y las medidas subsiguientes que tomó para controlar la FAI. Esto revela entonces que esas políticas condujeron a gruesas deficiencias en el entrenamiento. motivación, conocimientos y empleo, que le hicieron perder la guerra en el aire a Irak.

El miedo de Saddam a la FAI

Saddam miraba a la FAI con extrema cautela, la cual estaba enraizada en la historia iraquí moderna. Desde que Gran Bretaña acordó nominalmente la independencia a Irak en 1932, ningún régimen local estuvo a salvo del riesgo de un golpe militar, y ningún servicio de las fuerzas armadas ha jugado un rol tan prominente en la política iraquí como lo hizo la fuerza aérea. Durante el primer golpe militar del moderno Irak en 1936, pilotos rebeldes abrieron el camino para comprometer a la FAI, bombardeando la oficina del primer ministro.3 Igualmente, la fuerza aérea inauguró la breve vida del régimen "baathista" de 1963 con un ataque contra el Ministerio de Defensa en Bagdad.4 El personal o unidades claves de la FAI dirigieron nuevos intentos en 1965 y 1966, Y dos años más tarde la fuerza aérea apoyó el segundo y exitoso ensayo para asegurar las riendas del Estado realizado por el partido Baath.5

Pero aparentemente la FAI creció insatisfecha con el gobierno que había ayudado a instalar. A continuación de la ascensión de Saddam, siguieron los intentos de golpe auspiciados o apoyados por la fuerza aérea, aun en los momentos críticos de la guerra Irán-Irak.6 Ensayos más recientes, incluyendo un plan para derribar al reactor presidencial en 1988 y un complot descubierto en 1989 para bombardear a Saddam durante una revista a las tropas en un desfile, subrayan el peligro que parecía imposible que pudiera anular por sí solo.7

Además de corromper a las fuerzas armadas hasta el punto que "la intriga política se hizo más importante para el cuerpo de oficiales que el profesionalismo militar,"8 el constante entremetimiento militar en la política iraquí fue una característica fundamental del gobierno de Saddam. Francamente, él teme a sus fuerzas armadas -especialmente a la F Al -Y está determinado a evitar su involucramiento en futuros intentos de golpe. Esto explica porque la Guardia Republicana y la milicia del partido Baath, creada en principio para equilibrar a las fuerzas armadas regulares, están equipadas con armas antiaéreas (el Roland y el Crotale franceses), que están generalmente consideradas como superiores al armamento del origen soviético que posee el Comando de Defensa Aérea de la FAI.9

Calidad de la FAI

Aunque molesto por las tendencias de la FAI a rebelarse, Saddam también reconoció que el poder aéreo es un valioso activo. Organizada en 1931 para someter a tribus disidentes, la FAI probó su utilidad a los británicos y a los gobiernos iraquíes pre- Baathistas en su búsqueda para mantener el control central en las regiones levantiscas y sobre grupos indóciles. 10 A pesar de su recelo respecto a la FAI, Saddam saboreó la perspectiva de bombardear a los iraquíes díscolos para someterlos. En realidad, la FAI fue empleada en tres campañas principales -en 1968-69,1974-75 Y 1987-88 -contra la minoría independentista kurda, a veces utilizando armas químicas. ll Cuando fue necesario, Saddam también lanzó ataques aéreos contra otros grupos opositores, como lo demostró el embate de la FAI contra los shiitas iraquíes militantes en 1987.12 Sea como un activo potencial o una amenaza, la FAI justificó un tratamiento especial del régimen de Saddam. Él quería una fuerza aérea que pudiera emplear o castrar, como le conviniera, para preservar su gobierno -lo cual significaba que "la mayor parte del tiempo carecía de poder efectivo."13 Sus esfuerzos para lograr estos resultados comenzaron aun antes de que asumiera la presidencia en 1979.

Control de la FAI

Hacia 1973 Saddam, por entonces vicepresidente del Consejo del Comando Revolucionario para la seguridad interna, se constituyó de facto en el hombre fuerte del régimen "baathista."14 Su posición en calidad de jefe "obligado" de Irak le permitió asegurarse la asunción al poder total y eliminar los elementos potencialmente amenazadores dentro de Irak. Con esa finalidad, intensificó una larga serie de purgas militares. Oficiales de alto rango de la fuerza aérea, frecuentemente cayeron entre las víctimas, incluyendo al comandante de la FAI Hussein Hayawi, que fue separado sin ceremonia en 1975.15

Hacia el final de la década, las purgas habían alcanzado su clímax. La "operación limpieza" emprendida por Saddam en 1978 resultó en la ejecución de unos 60 militares y la remoción de docenas de oficiales, entre ellos el último comandante de la fuerza aérea.16 Centenares de otros oficiales fueron encarcelados, exilados o matados después que Saddam llegó a la presidencia en 1979, y las cabezas continuaron rodando a un paso vivo durante y después de la guerra Irán- Irak.17 Aun cuando la guerra contra la coalición encabezada por EE.UU. se aproximaba. aparentemente Saddam temía más por su liderazgo militar que por el inminente asalto. En diciembre de 1990, ordenó la defenestración del Ministerio de Defensa y una docena de oficiales superiores, en tanto que otros 16 eran condenados a muerte por su supuesto "complot contra el régimen."18

Separando a unos pocos individuos indóciles atentaba contra la lealtad a largo plazo del estamento militar en su conjunto, por lo cual Saddam estructuró una campaña de "baathización" para profundizar la limpieza de las fuerzas armadas mediante la eliminación de elementos poco confiable. El partido restringió el reclutamiento en la Academia Militar Iraquí sólo a los "baathistas," instruyó a sus fieles a ignorar las ordenes de oficiales sospechados de no ser "baathistas," y decretó la pena de muerte para el personal militar que participara en cualquier clase de actividad "no baathista." Aquellos miembros del partido que fueran suficientemente confiables para permanecer en las filas militares eran destinados a recibir una avalancha de adoctrinamiento "baathista" y de propaganda en todo momento.19 Naturalmente, sólo palabras de adhesión a los ideales "baathistas" no garantizarían plenamente la lealtad de las fuerzas armadas al régimen. Para asegurar aún más la pureza política, Saddam buscó asociados, amplió y fortaleció la ya formidable red de los servicios de seguridad interna. Organizaciones tales como el Departamento de Inteligencia Militar y la Oficina Militar del Baath tamiza a los candidatos a oficiales, investiga las actividades civiles y militares del personal iraquí, y vigila a cada unidad bajo el disfraz de "adoctrinamiento ideológico."20 La supervisión de todas las operaciones de inteligencia y seguridad interna es tarea de la inteligencia partidaria, que también utiliza agentes en el ámbito militar y dirige la milicia del partido.21

Difícilmente sea una coincidencia que el medio hermano de Saddam, Sibawi lbrahim, esté a cargo de la Inteligencia del partido22 y su familia también esté incorporada en las filas militares iraquíes. Al momento que Saddam ocupó la presidencia, la mayor parte de los cargos militares superiores estuvieron restringidos para sus parientes y miembros amigos del clan de Tikriti.23

Pero el proceso de patrocinio había comenzado bastante antes. En 1969, Saddam auspició el nombramiento de Hussein Hayawi como comandante de la FAI, no por sus cualidades militares y administrativas relevantes, sino porque Hayawi era bienvenido por ser originario de Tikrit, el pueblo natal de Saddam y exhibía sólidas credenciales "baathistas."24 Más allá de los lazos de familia o de clan. todos los comandantes incluyendo a Hayawi -"eran continuamente cambiados para prevenir que pudieran establecer una base de poder dentro de las fuerzas armadas."25

Efectos sobre la FAI

Las penas de la FAI aumentaron cuando Saddam asumió el control operacional total como comandante en jefe en 1979. Hacia 1978, los escuadrones de ataque y de largo alcance de la F Al ya habían sido colocados bajo su dirección personal para prevenir su empleo en un complot contra su régimen. Para reducir aún más la chance de un golpe apoyado por la F Al, restringió severamente el entrenamiento operacional.26 En el comienzo de la guerra Irán-Irak, los mejores pilotos de ataque iraquíes -aquellos que volarían las misiones iniciales contra los aeródromos iraníes -solamente tenían experiencia en materia de bombardeo de poblaciones kurdas indefensas y en el lanzamiento de bombas comunes sobre los polígonos de tiro.27 Los presuntos ases iraquíes eran poco mejores, puesto que la FAI les había permitido ensayar confrontaciones individuales por encima de los 1.500 metros.28 Irak podría haber aliviado estas deficiencias en el entrenamiento enviando a nuevos pilotos a la Unión Soviética, Sin embargo, Saddam deliberadamente frenó el número de tripulantes enviados al exterior, temiendo que los "oficiales entrenados afuera pudieran hacerse subversivos."29 Para afirmar más su dominación sobre la fuerza aérea y reducir la independencia e iniciativa de los pilotos, Saddam ajustó el sistema de estilo soviético de la FAI para centralizar rígidamente el comando y control (Command Control –C2). Aunque la centralización C2 es una característica de luchas fuerzas aéreas, el sistema impuesto en la FAI era mucho más restrictivo, casi personalizado."30 Saddam dirigía el planeamiento y ejecución de todas las operaciones aéreas 'iraquíes en detalle, una responsabilidad que reflejaba su deseo de mantener plena autoridad sobre cada faceta de la actividad militar.31 Durante la guerra lrán-Irak, este sistema desembocó en "misiones rígidamente pre-planeadas originadas en los altos niveles de mando y de prolongada preparación," como la patética "campaña" contraaérea que abrió esa guerra.32

En ese clima político tan negativo, el profesionalismo militar y la competencia no podían menos que sufrir. Los comandantes iraquíes, ansiosos de evitar acusaciones de deslealtad o insolencia, prolijamente cumplían cada uno de los caprichos de Saddam, al mismo tiempo que profesaban su lealtad el "presidente comandante." Para evitar las sospechas, los pilotos usaban sus aparatos para ratificar su devoción a Saddam antes que desarrollar lo mejor que podían lo que les permitían su escaso entrenamiento y el planeamiento operacional.33

Los motivos de esas "reformas" militares no estaban fundados en celos ideológicos ni en el interés nacional, sino en el propio interés de Saddam. Para la mayoría de los observadores, un programa delineado para convertir a una fuerza militar en algo virtualmente inefectivo, parecía absurdo. Pero para el presidente iraquí, que sopesaba las amenazas potenciales contra su gobierno personal, las propias fuerzas armadas de Irak representaban un peligro mayor que cualquier otro adversario y debían ser manejadas de acuerdo con esa condición. En esa situación, los esfuerzos de Saddam crearon un clima en el cual la competencia, la capacidad y el profesionalismo fueron regularmente sacrificados en el altar de la conformidad política, generando así una mediocridad y un rechazo servil a la toma de decisiones, aun sobre los asuntos más simples, sin el acuerdo explícito de más arriba. Aunque ese resultado era lo que Saddam quería, la guerra del Golfo de 1991 - al igual que la de Irán-Irak previamente - demostró plenamente que la confiabilidad política y la eficiencia combativa no son necesariamente compatibles.34

Que Irak ganara su guerra con Irán -en tanto que la sobrevivencia pueda ser comparada con un triunfo -podría parecer una refutación dela teoría donde las políticas dé Saddam habrían incapacitado a la F Al. En verdad, muchos analistas citan al poder aéreo iraquí como un factor principal para lograr finalmente el consentimiento iraní sobre un cese del fuego.35 Tales argumentos desconocen el hecho de que la superioridad aérea se convierte automáticamente en una fuerza aérea victoriosa cuando su oponente fracasa. Después de la revolución islámica, la fuerza aérea de Irán había sido arruinada por las purgas y la devastación política que hasta llegó a eclipsar las medidas que Saddam había aplicado en la FAI, y hacia 1986 alrededor de 5.000 oficiales iraníes habían sido ejecutados, encarcelados o exilados.36

Simultáneamente, el arsenal iraní de aparatos y armamento de origen norteamericano se fue debilitando firmemente debido a la falta de repuestos, y entre 1979 y 1983 el número de aviones de combate iraníes operables cayó cerca de 400 a unos 70. Por otro lado, Irak había incrementado sus efectivos de aviones de combate de 332 a 500 hacia 1986, agregando cazas avanzados como el MiG-25 Foxbat y el Mirage F1 a su inventario.37

A pesar de su superioridad cualitativa y cuantitativa siempre creciente, la F Al sólo pudo desarrollar una campaña limitada e inconsistente contra los objetivos iraníes durante la mayor parte de la guerra. En entrenamiento superficial, control estricto y las estrategias erróneas de Saddam conspiraron para negar a la FAI un rol decisivo hasta la derrota casi catastrófica de Irak en la península de FAO en 1986.38 La pérdida de F AO precipitó prácticamente un amotinamiento entre los generales de Saddam, que exigieron libertad para proseguir la guerra con un mínimo de interferencia política.39 El mayor profesionalismo otorgó consecuentemente a la FAI, aunque temporariamente, un rápido "avance cuantitativo" en su eficiencia.40 Por primera vez en la guerra, la F AI logró algo de su pleno potencial y de ese modo fue capaz de debilitar la infraestructura económica de Irán y contribuyó a una serie de victorias iraquíes en el campo de batalla que persuadieron a Irán sobre un cese del fuego.41

Una vez que los cañones callaron en el Golfo, Saddam volvió nuevamente su mirada vengadora hacia adentro. Para sancionar a sus comandantes militares por su insolencia -y por el inolvidable pecado de compartir el crédito de "su" victoria -lanzó una nueva rueda de purgas en las fuerzas armadas.42 Los mecanismos de control político fueron restaurados en plenitud y el entrenamiento de la F Al volvió a descender a niveles insignificantes hacia 1990.43 Poco después, mientras Saddam arrastró una vez más a la nación hacia la guerra -esta vez contra un enemigo capaz y bien armado -los dañosos efectos de su política volvieron a aparecer.



Rendimiento de la FAI en la guerra del Golfo



La primera de las 109.876 salidas de la coalición atacó poco antes de las 0300 hora de Bagdad el17 de enero de 1991, menos de 24 horas después que expirara el ultimátum de las Naciones Unidas.44 A pesar de la intensidad del asalto aéreo de la coalición, la respuesta fue generalmente ligera aunque la televisión mostró un fuego antiaéreo que dio una impresión equívoca. Inicialmente, los comandantes de la coalición adjudicaron esa débil respuesta a "un más bien alto grado de sorpresa táctica"45 pero la situación se mantuvo y prácticamente acompañó toda la acción militar iraquí.

Tal vez fue la FAI la que resumió mejor esta tendencia. Contrastando las más de 2.000 salidas voladas por la coalición durante el primer día de hostilidades, la FA! sólo efectuó 24 de aviones de combate, nueve de las cuales nunca volvieron.46 En cuatro días, únicamente 40 aeronaves iraquíes, incluyendo las de apoyo, llegaron a despegar. Aunque una cantidad comparable de salidas podría haber sido adecuada contra Irán, la guerra aérea relámpago llevada a cabo por la coalición abrumó a los iraquíes. Después de nueve días de combate, la FAI abandonó sus intentos de interceptar a los aparatos de la coalición. reconociendo el absoluto dominio del aire de sus enemigos.47

Las restricciones que Saddam había impuesto a la FA! se hicieron mucho más evidentes cuando los pilotos iraquíes volaban, especialmente durante el combate aire-aire. Las tácticas de la FAI parecían confusas y sus pilotos demostraban un pobre sentido de la ubicación al permitir frecuentemente que los cazas de la coalición se acercaran hasta pocos kilómetros antes de emprender un procedimiento defensivo.48 En particular, los pilotos de los MiG-29 iraquíes "parecían no saber volar,"49 tal como lo demostraron en los primeros combates donde un piloto de ese modelo derribó a su numeral y 30 segundos después se dirigió al aterrizaje. Presumiblemente los pilotos de MiG-29 volaban con el control de interceptación del radar accionado para adquirir el primer blanco que detectaran y luego disparaban en forma continuada las armas tan pronto lo conseguían. 50 Aparentemente todos los pilotos de combate iraquíes practicaban estas técnicas porque cuando maniobraban para adquirir un avión aliado, lanzaban sus mísiles a distancias extremas y erraban todas las veces.51

Aunque sin éxito, los intentos de confrontar a los aparatos de la coalición no eran frecuentes puesto que los pilotos iraquíes generalmente preferían evitar el combate directo. Antes que luchar contra los aviones de combate de la coalición que se aproximaban, la mayoría de los pilotos iraquíes preferían alejarse antes que quedar al alcance de los misiles aire-aire enemigos. 52recalcó el Cap. Gpo. de la Fuerza Aérea Real, Nial Irving, "en cada ocasión que (los pilotos de Tornado F3 de la F AR) atacaban, los iraquíes volvían la cola y se dirigían al aterrizaje nuevamente."53

El testimonio más sólido sobre el pobre desempeño de la FAI en los combates aéreos es el recuento final: los pilotos de la coalición registraron 35 derribos de MiG, Sukhoi y Mirage iraquíes -15 en los tres primeros días -mientras que no perdieron ninguno en esos encuentros. 54 Increiblemente, en los procedimientos aire-tierra la F Al actuó aún peor. Su "contraofensiva" aérea se limitó a un único y abortado raíd de Mirage F1 contra Saudi Arabia; un ataque químico con 1\1-16 que nunca llegó a despegar, y un intento de asalto contra la navegación aliada. 55 En toda la guerra, sólo un avión iraquí de ataque a la superficie -un Mirage F1 cargado con un Exocet -voló tan lejos que pudo lanzar su misil, el cual cayó al mar sin causar daño.56

La escuálida actuación de la FAI sugiere que era incapaz, carecía de voluntad o no podía combatir. La realidad es un comprendido de las tres hipótesis y cada una puede estar entroncada en la misma causa: las preocupaciones de Saddam sobre la seguridad y las políticas militares asociadas.











La FAI incapaz de luchar



El énfasis que Saddam imprimió a la política antes que sobre las cualidades militares había promovido un nivel de mediocridad dentro del cuerpo iraquí de oficiales, cuya eficiencia fue degradada por la "incompetencia y falta de determinación generada por la politización" inevitablemente resultante. 57 Aún peores fueron las restricciones que Saddam había impuesto para minimizar las probabilidades de un ataque aéreo contra su régimen. El entrenamiento de la F Al desde agosto de 1990 hasta enero de 1991 fue "insuficiente para mantener un nivel aceptable de eficiencia operacional"58 y cualquier actividad aérea que tuvo lugar parecía "sin sentido."59 Por ejemplo, los escuadrones de la FAI eludían los ejercicios conjuntos con otras unidades aéreas o terrestres y nunca practicaban en grandes formaciones para preparar una defensa aérea coordinada o ataques concentrados contra las unidades de la coalición.6O No obstante, tal vez el mayor obstáculo que interfería la actuación de la FAI era el control operacional que Saddam ejercía sobre las fuerzas armadas. Su autoridad absoluta sobre cada nivel del comando militar aseguraba que sus ordenes, aunque mal concebidas, fueran ejecutadas. La FAI sufriría por sus errores, ya que Saddam "no tenía idea de lo que era el poder aéreo," destacó el Gral. Charles Horner, comandante de las fuerzas aéreas de la coalición durante la guerra del Golfo. "El usó su fuerza aérea muy pobremente."61

El rígido sistema C2 que Saddam había impuesto en la FAI -un sistema que fue arruinado con relativa facilidad en las primeras horas de la guerra -también tuvo una seria responsabilidad.62 Los pilotos iraquíes, repentinamente sin la conducción de la que ellos habían aprendido a depender por entero, estaban obligados a confiar en sus propios y magros conocimientos e iniciativa la cual probó ser groseramente inadecuada.63 Cuando es usado correctamente, un C2 centralizado puede ser un elemento valioso que le da a un comandante un "control positivo y una supervisión clara de la batalla aérea."64 No obstante, el sistema personalizado de Saddam colocó a las fuerzas armadas iraquíes en una posición extremadamente vulnerable, porque "si cualquier turbopulsor era puesto fuera de combate, toda la estrategia podía entrar en colapso, yeso sucedió."65

La FAI sin voluntad para combatir



La campaña de "baathización" de Saddam fue parcialmente exitosa en un aspecto: teniendo en cuenta las prioridades políticas en el campo militar y el tipo de aspirantes que eso atraía, muchos oficiales iraquíes aparentemente se incorporaron viendo a las fuerzas armadas como un vehículo importante para avanzar dentro del partido Baath. Como conclusión, la fuerza aérea de Irak penosamente carece de profesionalismo y espíritu de cuerpo.66 Obviamente, la muerte en combate -aunque gloriosa - podría terminar con la carrera de un joven piloto "baathista;" la opción más atractiva era retirarse del campo y más tarde reclamar algunas victorias aérea.67

Los esfuerzos de Saddam para someter la FAI ha provocado también el alejamiento de los oficiales iraquíes que eran opuestos o neutrales respecto al régimen Baath. La detención de los intentos de golpe comenzados o ejecutados por la fuerza aérea que han plagado el gobierno de Saddam es una indicación de la insatisfacción crónica dentro de la

FAI, la cual se intensificó a medida que Saddam hundía a Irak en otra crisis militar. Durante Tormenta del Desierto,

pilotos iraquíes descontentos rehusaron sacrificar sus vidas para apoyar las ambiciones de Saddam y sus mal formuladas estrategias, a pesar de que hubieran tenido alguna pizca de patriotismo. Un iraquí que defeccionó, compendiando el punto de vista de muchos de sus coterráneos que estaban en las fuerzas armadas, se lamentaba que

hubieran sido forzados a combatir "no por el bienestar de su país o para defender a sus propios hogares, sino por los caprichos de sólo un hombre llamado Saddam."68 Consecuentemente, muchos pilotos iraquíes "rehusaron luchar por un régimen que no respetaban contra un enemigo que sí respetaban"69 y rumores de un complot de la FAI para echar a Saddam comenzaron a filtrarse desde Bagdad.7O

Cuando la FAI fue forzada a combatir, las fuertes pérdidas que resultaron de las políticas de Saddam drenaron aun más el espíritu de lucha de sus pilotos. Combatir contra las fuerzas aéreas de la coalición, cuyo incesante entrenamiento no podía ser desconocido, habría sido una osada expectativa hasta para una fuerza aérea capacitada. Para un piloto iraquí, a quienes nunca se les permitió perfeccionar sus conocimientos, la reacción natural era dar la espalda y correr. Es temerario atribuir tal al temor supuestamente generado por la pregonada tecnología de la coalición, puesto que la FAI poseía también algunos modelos muy capaces tales como el MiG-29 y el Mirage Fl. En verdad, esos aviones eran los más involucrados en los combates de los primero días, aunque fueron a menudo los más derribados.71 De acuerdo con el diario soviético Izvestiya, las pérdidas crecientes tenían "un efecto muy grave en el estado psicológico del personal de vuelo de la aviación de Bagdad."72 El comandante británico en el Medio Oriente, Tte. Gral. Sir Peter de la Billiere, describió la situación más sucintamente. La FAI, dijo, estaba simplemente "demasiado asustada para combatir."73

A la FAI no se le permitió luchar



Saddam había impuesto severas restricciones políticas sobre la FAI para minimizar la amenaza que podía infligir a su régimen, pero es importante recordar que también la consideraba un elemento valioso. Por tal razón, a medida que al principio de la guerra las pérdidas aumentaban y parecía que la fuerza aérea de Irak no podría organizar una defensa apropiada, Saddam procuró preservar una porción del poder aéreo como precaución contra futuras amenazas. Su pensamiento no era de difícil interpretación, puesto que las revueltas sectarias y populares en el Medio Oriente a menudo ocurrieron en la estela de las derrotas militares.74

Al comienzo, Saddam intentó proteger a sus aviones en refugios reforzados, pero a finales de enero los pilotos de la coalición empezaron a atacarlos uno a uno, destruyendo alrededor de 141 aeronaves iraquíes.75 Saddam buscó entonces santuarios alternativos para sus aviones, incluyendo áreas residenciales, carreteras remotas, sitios arqueológicos importantes y refugios previamente bombardeados. Esos aparatos, dispersados individualmente o en parejas sin apoyo logístico o de mantenimiento, permanecieron en tierra por el resto de la guerra.76 Aunque no tuvieron mayor consecuencia en la lucha, los aviones así dispuestos mejoraron las oportunidades de una victoria de la coalición.77

Más notable aún y más sorprendente fue el éxodo de unos 148 aviones iraquíes hacia Irán.78 Se ofreció un cierto número de interpretaciones para explicar este extraño suceso, pero parece que los primeros aparatos fueron llevados en realidad por pilotos iraquíes que defeccionaban. Esta posibilidad explica porqué algunos de ellos se quedaron cortos de combustible y aterrizaron en emergencia, indicando un insuficiente o inexistente planeamiento previo y una mentalidad de consecuencia extrema -y porqué Saddam inicialmente solicitó la devolución de tales aeronaves.79 Sin embargo, poco después Saddam mismo empezó a retirar los aparatos iraquíes de la zona de guerra para preservar "la flor de la fuerza aérea," incluyendo a la flota completa de aviones de ataque Su-24 y un conjunto de Mirage F1 y MiG-29.80 La extensión y escala de la operación, que continuó alrededor de 15 días y en algunos casos incluyó a escuadrones enteros, apoya esta hipótesis, lo mismo que los informes que indicaban que aviones cazas escoltaban a los aparatos cisternas y de trasporte hasta la frontera.81 Marinos iraquíes capturados declararon que ellos también habían recibido órdenes "de muy arriba" para buscar un santuario en aguas iraníes,82 y personas que han estudiado la guerra Irán -Irak pueden recordar que en 1980 Saddam dispersó los aviones iraquíes en estados regionales amigos para protegerlos de los ataques aéreos iraníes.83 Cualquiera que fuera la razón, en último extremo el éxodo derivó de las políticas que servían a Saddam. Ya sea que los pilotos en cuestión conocieran su incapacidad para combatir y quisieran evitar una muerte casi segura en el aire, desertores sin voluntad para luchar, u oficiales leales que seguían las ordenes del presidente, la causa central era la misma: las políticas de seguridad personal de Saddam indujeron a la fuerza aérea a dirigirse a Irán, de igual forma como la F Al había sido arruinada por ellas sobre Irak y Kuwait.

Lecciones aprendidas y reaprendidas



Los abogados del poder aéreo saludan el éxito de Tormenta del Desierto como una reivindicación de las viejas creencias primeramente expresada por el Gral. William (Billy) Mitchell y Julio Douhet en los años 20s. La supremacía aérea de la coalición ciertamente facilitó el rápido éxito de la campaña terrestre, llevando al Gral. Merrill A. McPeak, Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, a proclamar que "es la primera vez en la historia en que un ejército ha sido derrotado por el poder aéreo."84

Tal vez sea así, pero el poder aéreo es una cantidad relativa. Las fuerzas de la coalición se beneficiaron tanto de la falta de habilidad y la renuencia enemigas para combatir como de sus propios conocimientos, preparación y proezas tecnológicas. En verdad, hacia el final de la guerra más aviones de la F Al habían sido puestos intencionalmente fuera de combate por el alto mando iraquí que destruidos por la coalición.85 Si la FAI hubiera sido una fuerza competente, capaz y motivada, podría haber causado una considerable devastación en las fuerzas de la coalición, pero los grillos políticos de Saddam relegaron esta opción al reino de la fantasía.

Al neutralizar a su propia fuerza aérea, Saddam cometió una estupidez de una magnitud raramente vista en la historia militar; por eso el caso de Irak puede ser exclusivo. Por tales razones las fuerzas aéreas de los EE. UU. Y de la coalición deben ser a la guerra del Golfo como un recuerdo de que cada amenaza es distinta, gobernada por

consideraciones que caen fuera de lo corriente y de los estereotipos que tendemos a delinear. Sólo de este modo podemos evitar el error de planear para la guerra pasada, una tentación muy común para las fuerzas victoriosas. Un enemigo futuro puede no cometer los mismos errores y los métodos empleados tan exitosamente contra Irak bajo condiciones tan favorables pueden funcionar no tan bien contra un adversario menos miope.

Para Saddam Hussein y la FAI, dos lecciones de la guerra del Golfo resaltan por sobre las otras. Primero, la guerra es el dominio de los soldados profesionales. Saddam creyó que la guerra de Vietnam había enseñado que los norteamericanos no podrían tolerar otro conflicto prolongado y costoso. Él ignoraba una lección que los

comandantes norteamericanos habían aprendido tan bien: la oficina del jefe superior ejecutivo es un lugar inapropiado desde el cual planear y dirigir una batalla. Así, cuando el presidente George Bush prometió que las fuerzas norteamericanas nunca serían comprometidas en una batalla "con una mano atada a sus espaldas,"86 el presidente Saddam envió a sus fuerzas a la contienda atadas, amordazada, sordas, mudas y ciegas.

Segundo, tener una fuerza aérea no es suficiente. Sobre el papel, la FAI parecía ser realmente formidable en términos de personal y equipamiento moderno. Esta ventaja cuantitativa y cualitativa podía haber sido suficiente para prevenir una victoria iraní en los años 80s, pero contra las fuerzas aéreas de la coalición la F Al sólo pudo ofrecer algo más que una resistencia testimonial. Una penosa lección obvia sobre el modo de hacer la guerra en el Siglo XX. probada una y otra vez, es que las armas modernas son recursos desperdiciados sin operadores con voluntad y habilidad para usarlas. Saddam desafió serenamente las lecciones de la historia, e Irak pagó el precio de su ignorancia. Por eso, si la guerra del Golfo fue realmente ganada en el aire, el resultado fue decidido bastante antes de que el primer disparo se hubiera realizado, puesto que Saddam Hussein hizo más daño a la fuerza aérea iraquí que las 2.000 salidas de la coalición.
Volver arriba Ir abajo
http://xplaneperu.pe.hu
Vandread
INSTRUCTOR
INSTRUCTOR
avatar

Mensajes : 732
Edad : 40
Fecha de inscripción : 26/12/2009

Masculino


MensajeTema: Re: Tormenta en el Desierto   Jue 14 Oct 2010 - 4:15

super interesante, muchas gracias...
Volver arriba Ir abajo
BladeLord
Alférez
Alférez


Mensajes : 179
Edad : 33
Fecha de inscripción : 27/05/2010

Masculino


MensajeTema: Re: Tormenta en el Desierto   Lun 25 Oct 2010 - 15:34

Y veo que Saddam al final pago con su cabeza (literalmente) el no entrenar adecuadamente a sus pilotos...
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Tormenta en el Desierto   

Volver arriba Ir abajo
 
Tormenta en el Desierto
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Tormenta en el Desierto
» Ayuda con "Trifulca en el gran desierto"
» Cartas como Berserker tormenta de sangre
» Habilidad Suspender, Tormenta, e Iona
» Habilidades tormenta...[Resuelto Gracias

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Escuadrón de Caza Nº41 :: Cultura General :: Zona Militar-
Cambiar a: